
El fútbol internacional se detiene este jueves 26 de marzo de 2026 para presenciar un duelo que, aunque amistoso en los papeles, tiene un peso histórico incalculable. En el césped del Camping World Stadium de Orlando, la Selección Colombia de Néstor Lorenzo se mide ante la Croacia de Zlatko Dalić. Más allá del invicto de 19 partidos que ostenta la "Tricolor", el mundo del fútbol centra su mirada en un reencuentro nostálgico y competitivo: James Rodríguez frente a Luka Modrić.

Para cualquier seguidor de "El Radar", hablar de James y Modrić es evocar la época dorada del mediocampo del Real Madrid. Compañeros de mil batallas y partícipes de la conquista de la undécima Champions League, hoy se enfrentan representando los colores que los convirtieron en mitos nacionales.
A sus 40 años, Luka Modrić sigue desafiando las leyes de la biología. Tras su exitoso paso por el AC Milan esta temporada, donde ha mantenido una precisión de pase superior al 88%, el "Pony" llega a Orlando como el cerebro inamovible de una Croacia que busca aceitar piezas antes del gran compromiso mundialista. Por su parte, James Rodríguez, a sus 34 años, vive un renacer futbolístico en la MLS con el Minnesota United. El 10 cafetero llega con el ritmo competitivo necesario y la zurda intacta, siendo el máximo referente de un proceso colombiano que no conoce la derrota en más de 18 meses.
El partido en Orlando será un ajedrez táctico. Colombia, bajo la batuta de Lorenzo, ha evolucionado hacia un equipo de transiciones rápidas y presión alta, donde James funciona como el lanzador para la velocidad de Luis Díaz y la potencia de Luis Javier Suárez, quien se ha ganado la titularidad a base de goles en Portugal.
Croacia, fiel al estilo que la llevó a planos estelares en los últimos dos mundiales, apostará por el control. Modrić, acompañado por la experiencia de Perišić, buscará dormir el balón y desgastar a la zona de volantes colombiana. El duelo individual en la mitad de la cancha será clave: James buscando el espacio entre líneas para habilitar a sus delanteros, y Modrić intentando que ese balón nunca llegue a su destino.
Este encuentro forma parte de la serie "Road to 26", diseñada para que las selecciones clasificadas midan su nivel ante potencias de otros continentes. Para Colombia, enfrentar a Croacia representa el "examen de grado". Tras vencer a rivales sudamericanos en las eliminatorias, medirse ante la disciplina táctica europea es fundamental para consolidar el sueño de superar los cuartos de final logrados en Brasil 2014.
Para los 60,000 aficionados que llenarán el estadio y los millones que seguiremos la transmisión, este Colombia vs. Croacia es un homenaje al fútbol bien jugado. Es la oportunidad de ver, quizás por última vez en un enfrentamiento directo de selecciones, a dos de los mejores mediocampistas de la historia moderna.
James Rodríguez busca ratificar que su liderazgo es el motor de la ilusión colombiana, mientras que Modrić intentará impartir una última lección de jerarquía europea. El pronóstico es reservado, pero el espectáculo está garantizado.


